jueves, 17 de mayo de 2012

Como Se Graduó Mi Compañero De Piso, Se Casó Y Tuvo Hijos, O Como Les Fue A Mi Ex-novia O A Mi Amigo Excéntrico. ¡Ah! Y Para Terminar, Recordádmelo Que No Se Me Olvide, Rápidamente Os Diré CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE



(Ese debió ser el título y estás, sus siglas: CSGMCDP,CYTH,OCLFAMEOAMAE.¡A!YPT,RQNSMO,RODCCAVM)

PERO LO PRIMERO, ES LO PRIMERO. Vamos a estar hablando de vuestra madre cuando hay temas más importantes de los que hablar, ¡SI, HOMBRE! Eso ya al final, que tampoco es que sea muy allá...

Antes de nada, aviso de que hay SPOILERS de la última temporada, la séptima, para quien aún no la haya visto.

Si la pasada temporada comenzó en una boda, con la intriga de saber de quién era, y terminaba por resolverlo,  habiendo metido de por medio una serie de hechos relacionados a la relación de Ted con Zooey que para nada tendrían que ver con aquel asunto, esta comenzó con una conversación en la habitación del novio, para dar lugar a otra temporada vacía, llena de giros argumentales sacados de la chistera a última hora, y que ha terminado por rebelar la identidad de la prometida. En cuanto a lo de temporada vacía, ya llevamos unas cuantas, y cada vez más empeñados en solucionarle la vida al resto de personajes que en darnos algo para resolver el único misterio que importa en esta serie: quién narices es la madre de esos chicos, que el más retorcido ya duda si serán de Ted.

Una temporada floja, 

salvada por la ventaja que tiene de ser de las últimas, y algunas tramas ya van concluyendo, como la historia de Lily y Marshall, quienes empezaron la serie como una pareja con dos pisos distintos pero viviendo juntos (con Ted), que se prometieron, tuvieron sus dudas, se reconciliaron, se casaron, se mudaron a su piso (aunque acaban por volver al piso principal de la serie, siendo Ted quien se mude), se embarazaron y... y ya, y queda por ver que les depara la siguiente temporada, en la que dudo puedan presentarse en Mc'Larens día sí día también. Veremos como lo hacen.

Por otra parte tenemos a Robin y a Barney, eje sobre el cual ha girado toda esta temporada, desde que al final de la anterior se vislumbrara que Robin seguía enamorada de su amigo. Motivo (junto a muchos otros) por el cual fue a terapia, donde conoció a su nueva pareja, su psicólogo, Kevin. De este modo ambos tenían una relación estable (recordemos que Barney estaba con Nora). Sin embargo, una noche de alcohol, y la parte trasera de un taxi hicieron que se las replanteasen, de modo que Barney acabó con Nora y Robin... no terminó con Kevin. De este modo parecía concluir esta relación, más cuando Barney conoció a una stripper con la que comenzó a salir, Karma, cuyo nombre real es Quinn. Una chica con la que congenia desde el principio, se mudan juntos al piso de él, y acaba incluso por pedirla matrimonio. Aquí podemos ver al Barney más "real": enamorado, celoso de que su novia se stripper, inseguro,... Pero había más.

Por su lado, Robin siguió con Kevin hasta que sufrió uno de los palos más fuertes que ha dado a día de hoy la serie: Robin no puede concebir (alguien seguirá pensando que es la madre y este es el modo de Ted de decirles que son adoptados). Este hecho propició que rompiera su relación con Kevin, centrándose de nuevo en rechazar a Ted (ahora cuento) y en su carrera.

Hasta ahí todo bien para los dos protagonistas de la temporada. Quinn es un personaje idóneo para Barney, y Robin va ascendiendo en su carrera como siempre había querido, pero los guionistas querían dar otra vuelta de tuerca a la serie, en este caso de manera indecente. Y así lo hicieron, tras la proposición de Barney a Quinn, y el letrero de "a few months later..." se puede ver como quien va en el vestido de novia es... ¡Robin!  Lamentable decisión a mi parecer, más teniendo en cuenta como se han librado de otros lastres, como Nora. Un día estás superenamorado, la temporada siguiente los episodios se nos echan encima, y sobras, así que fuera. Esperemos que esta vez no sea así.

Y por último tenemos a Ted dando el dato de que conocería a la madre en la boda de Barney. Cuando comenzó la temporada encontrándose con Victoria, me pareció una decisión muy acertada. Un personaje breve pero querido, que se fue por la puerta de atrás, y que podía tener algo que decir al final. ¡Y vaya si tuvo que decir! Un comentario suyo acerca de Robin ha sido el eje de la trama argumental en torno a Ted esta temporada: Aún siente algo. Me pareció frustrante ya. Qué poca imaginación. Es decir, a vivido infinidad de relaciones de Robin, incluída con uno de sus mejores amigos, tampoco olvidemos a Don, para con quien fue un apoyo, o Kevin con quien parece llevarse bien al comienzo de esta temporada. Tras varias temporadas en las que los han alejado lo más posible, sólo me queda pensar que quisieron el reencuentro entre Victoria y Ted, pero querían guardarlo para más tarde. Sólo así se explica esto. Una temporada entera perdida. Es evidente que ni Ted ni Robin están enamorados el uno del otro, de ahí el rechazo de esta última. Y la consecuente reconciliación como amigos, por supuesto.


Al final, vista la temporada completa, tenemos al comienzo a una Robin y un Barney "que sí que no" para acabar con "que sí", como era de esperar. Tenemos a unos Lily y Marshall embarazados que acaban teniendo un hijo, como era de esperar. Tenemos a Ted con Victoria, como era de esperar. Al final tenemos lo mismo que al principio, con una temporada innecesaria que, visto lo visto por parte de los guionistas, también era de esperar. Y así, un año más, seguimos con los chavales de Ted echando cuentas de si fueron hijos fuera bastardos, o adoptados, o a saber. 

Lo positivo es que con la trama de Lily y Marshall acabada, y la de Barney y Robin a falta del broche, ya sólo queda Ted. Salvo sorpresón, la octava temporada debería ir en torno a las relaciones de Ted y Barney con Victoria y Quinn respectivamente, con un camino paralelo y un desenlace "no feliz" para ambas, y el posterior reencuentro entre Robin y Barney, y por supuesto, al final conocer a la esposa de Ted. Esto claro, si los guionistas no se meten de por medio, cosa que tampoco sería de extrañar. Verán que siete personas no caben cómodas en el Mc'Larens, y se cargarán a Victoria o a Quinn al cuarto episodio, harán otra temporada vacía con un final apretado y feo.

Para mí lo ideal sería tomar su tiempo, dejarse de giros bruscos de guión, que ya no hay tiempo y estamos cansados, y encauzarlo como es debido en dos temporadas. Lo dicho para ésta, acabando con bodorrio, y una novena única y exclusivamente para Ted y su amada, de modo que se puedan explayar en ñoñería, cursiladas, vainilla con caramelo recubierto de fresones, o lo que es lo mismo, la mentalidad pastelosa de Ted.

Falta de creatividad

Si algo tiene esta serie a partir de la cuarta temporada, no es creatividad. Han basado la serie en ocurrencias que hagan dejarnos la mandíbula desencajada para cada temporada, rodeadas de sucesos que nada tienen que ver con el argumento principal, salvo salpicaduras acerca de un paragüas, una fiesta de San Patricio, una compañera de cuarto (y un tobillo), producto de la inventiva, hechos para sofocar a los fans que pedían a gritos "algo" de la madre. El problema es que ni ellos mismos sabía como iban a ir luego conectados. Simplemente hacían algo que tuviera relación con la trama que allí se les presentaba, para episodios después, alejarnos lo más posible de lo mismo. Así sucedió sobremanera en la etapa de "Professor Ted": La compañera de piso con la alumna con la que salió, el dejarse el paragüas amarillo en el apartamento de éstas, o el hecho de que estuviera en el aula en la que Ted entró por error, son pequeños datos que nos han ido dando y que, o bien conectan de una manera inverosímil e increíble en la próxima temporada (que se dice, será la final), o los obvian, siendo para mí un completo fracaso de serie, víctima de los guionistas por, valga la redundancia, no tener un guión. Un mínimo tallo principal desde el que estructurar la serie, dando lugar a ramas más largas, como la boda o el embarazo de Lily y Marshall, o más cortas, como la relación entre Robin y el psicólogo, pero con el mismo telón de fondo siempre, y no lo que han hecho, una serie de tramas independientes y absurdas unidas por un goteo vergonzoso de ideas relacionadas con la madre para no perder el hilo del tema en cuestión.

1 comentario:

  1. Yo por eso ya no la veo, te falto decir que con el paso de las temporadas Robin de pivon a mujer normalita.

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