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| A quién quieres más: ¿A papá o a mamá? Que 2 futbolistas... |
El milago heleno finalmente no se produjo. Los alemanes se adelantaron en el marcador tras una partido gris, Samaras empató en lo que parecía algo impensable, y la posibilidad de que Grecia pudiera ser la ganadora de ese encuentro, cuanto menos llevarlo a la prórroga, mosqueó al equipo teutón, se desató las cadenas, y fue un rodillo. 4-2 y a 'semis'. Una Selección alemana que demostró que tiene una plantilla de 23 jugadores, y muy pocos parte como teóricos suplentes. Hasta cuatro cambios con respecto al partido ante Dinamarca: Boateng por Bender tras cumplir sanción en el lateral derecho, Reus por Müller, Schürrle entró en lugar de Podolski, y Klose en vez de Mario Gómez, quien venía firmando una Fase de Grupos espectacular. Y todos cumplieron: Boateng puso el centro del segundo gol que eliminó las esperanzas griegas, Reus y Klose marcaron, Schürrle fue uno de los mejores... Y además dio minutos a Götze. Perfecto.
Quizás España hoy debería aprender de esa filosofía, y dar entrada a 2 o 3 jugadores que no hayan vestido aún la camiseta, o hayan jugado poco, para tener a 18-19 futbolistas con minutos de cara a las semifinales y una teórica final. Más si tenemos en cuenta que la Selección española no debe tener un once fijo, pues la calidad de los jugadores está contrastadísima, y muchos de los que hasta ahora han sido suplentes para muchos son mejores que los titulares, y viceversa. A saber: Mata, Cazorla, Pedrito, Llorente, Negredo, Javi Martínez... jugadores de un gran nivel con los que nadie tendría que sentirse extrañado si jugasen de titular por delante de algunos otros de los que parten con esa condición, como pueden ser Busquets, Cesc o Torres, por ejemplo.