jueves, 24 de mayo de 2012

El Mein Kampf, la Internacional Socialista y ahora, la Prostituzione Intelletuale (II)



Ayer dejé unas cuantas preguntas sin resolver acerca del futuro del Real Madrid de la mano de Mourinho tras, recuerdo, haber firmado una renovación de contrato hasta el año 2016. Terminé hablando de la plantilla con la que se encontró, de la actitud del aficionado ante su llegada o la política a seguir, vista la necesidad de títulos y recuperar la gloria perdida que éste necesitaba. Hoy seguimos hablando de ello, a ver si resolvemos parte de esas cuestiones que aún quedan por responder.

Vamos con la política de fichajes. En este aspecto, todo empezó realmente con la llegada de Florentino en su segunda etapa como presidente del Real Madrid, con Pellegrini como entrenador. Basada en el talonario, y olvidando la cantera y el sentimiento madridista, como ya hice referencia en otro post,  para fichar mercenarios que te devuelvan la grandeza. Asentados en el trono del fútbol mundial, ya vendrán tiempos mejores en los que hacer pruebas, sacar gente de abajo (sin caer de nuevo en la trampa que fue aquello de "Zidanes y Pavones", obviamente). Algo similar a lo hecho por el FC Barcelona: En la mejor etapa de nuestra historia, vamos a sacar chavales que puedan o no valer, para que el mundo vea que primero buscamos en nuestra materia prima. Perfecto. Aunque es posible que, a la postre, sea una línea muy delgada la que separa esto de aquella política que hundió al Real Madrid. Sólo hay que ver la temporada que ha realizado el Barça, al confeccionar una plantilla de dieciséis jugadores más canteranos.

Aclarar que aunque el termino mercenario suene negativo, no quiero decirlo en ese sentido. Lo que intento es expresar que por mucho que los jugadores extranjeros puedan declarar amor al madridismo, o desde niños soñasen con jugar en este club, no son futbolistas que han mamado la pasión futbolística de Chamartín. Las remontadas, "La Heroica", el "Espíritu de Juanito", el hacer imposibles,... en definitiva, lo que se conoce como Sentimiento Madridista, estos jugadores podrán aprenderlo mientras hagan carrera en el conjunto blanco (Hugo Sánchez, Roberto Carlos, Van Nistelrooy, Higuaín...), pero en principio, no conocen esos valores. Éste y no otro es el sentido que yo le doy a aquél término.

Para terminar con este tema, Mourinho, a su llegada a la capital en el segundo año del mandato de Florentino, prosiguió con esta política, pero con matices diferentes, tanto positivos como negativos. Al tener un equipo ya plagado de estrellas, se ficharon "futuras estrellas". Esto es, jugadores que ya deslumbran en sus anteriores equipos, pero con una media de edad de veintitrés-veinticuatro años. El ejemplo claro lo tenemos en los dos futbolistas que más gustan al madridismo junto a Cristiano y Benzema: Özil y Di María (23 años). A eso le sumas Kedhira (24), Coentrao (23) o Callejón (24), y te resulta una plantilla joven, con calidad, y con una duración aproximada de cuatro o cinco años si mantienes el bloque. ¿El lado negativo? En el supuesto de volver a la gloria, a ser el número uno en los próximos dos o tres años, ¿habrá margen para la salida de nuevos futbolistas de "La Fábrica" blanca?...

Habiendo resumido la situación en la que llega Mourinho al Real Madrid (plantilla, afición, política de club), vemos que lo que ven más importante para superar esta crisis, es que se ha dar un golpe de autoridad por, como ya dije, lo civil o lo criminal, y ya se recuperará la grandeza institucional del club (su conocido Señorío). Y explicado esto, no creo que a nadie se le pueda ocurrir un mejor entrenador que el portugués. Entonces, ¿de dónde viene el bipartidismo del que hablé ayer? Simple. Para lograr el éxito, desde su llegada, 'Mou' se ha servido de lo civil, lo criminal, y hasta lo penal, con resultados "positivos".

Recordar brevemente que en la mente del madridismo se instauró durante los años de gloria del eterno rival un término (gracias a Alfredo Relaño, director del diario As, quien lo acuñó en un ataque de rebeldía madridista): El Villarato. Esto viene siendo la tesis por la cual la relación institucional mantenida por Joan Laporta, expresidente barcelonista durante la llegada de Guardiola, o Joan Gaspart, otro expresidente conocido por ser apasionado y entregado al color blaugrana (y al antimadridismo), con la Federación, en torno a la figura del presidente de la misma, Ángel Mª Villar, ha permitido al FC Barcelona gozar de arbitrajes favorables durante los últimos tiempos, perjudicando a sus oponentes, entre ellos destacando al Real Madrid. Esto por una parte. Por la otra, tienes a uno de los anteriores equipos de Mourinho eliminado de la semifinal de Champions 2009 por el Barça tras no pitarle cuatro penalties claros (al Chelsea). Un escándalo a todas luces. Por tanto, para aclararnos, tenemos al Real Madrid con la mosca detrás de la oreja con la RFEF, y a Mou con la UEFA, en beneficio siempre del Barça. Hecha la contratación del técnico portugués, esto es como darle cerillas a un pirómano. Luego quéjate si la casa sale ardiendo.

Dicho esto, le unes la sabida actitud chulesca y crítica de Mourinho en prensa, y tienes a un Real Madrid llorica con los árbitros (con quejas razonadas, todo sea dicho, pero realizado de un modo esperpéntico aunque planeado por 'Mou'), las relaciones institucionales con el Barça endebles, pero que acaba por desviar la atención y las críticas hacia el entrenador, dejando a los jugadores trabajar en paz. El problema viene si, en menos de dos semanas, te dan motivos para volver a dudar de los árbitros en los enfrentamientos con tu rival que deciden la temporada, y se monta un pollo inolvidable.

Mañana (o incluso a lo mejor esta tarde) sigo desde aquí, es decir, lo sucedido la temporada pasada y las consecuencias en ésta como muestra de lo que ya he explicado tres párrafos arriba, que "el fin justifica los medios" ha sido la política madridista (y mourinhista) para desbancar al barcelonismo de la cumbre del fútbol mundial, y la opinión del club acerca de esto, y las críticas que le han supuesto (importante esto). Tras ello ya tendremos: La situación antes de llegar, su método, y las consecuencias lógicas. Y por tanto, ya podremos atisbar qué cambios debería hacer en su política (tanto el entrenador como el club), si es que debiera hacerlos, para continuar como entrenador del Real Madrid hasta 2016, si es que debiera serlo. También hablaré de los objetivos que ha de conquistar, más allá de títulos.

Un saludo.

El Mein Kampf, la Internacional Socialista y ahora, la Prostituzione Intelletuale (I)

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