viernes, 25 de mayo de 2012

El Mein Kampf, la Internacional Socialista y ahora, la Prostituzione Intelletuale (III)



Buenos días. Al final esto de Mourinho se está alargando, pero son demasiadas cosas de las que hablar. Espero que con esta actualización acabe el repaso, para ya en la que viene responder a las preguntas acerca de su renovación. Así que venga, al tema:

La política seguida por el entrenador portugués durante su primera temporada fue clara: El planteamiento táctico por encima de la técnica. Resuelto el problema de juego del Real Madrid, habría espacio para 'delicatessen' por parte de las estrellas. Y ganó y convenció, pero no podía dejar de ser él si no creaba polémica en salas de prensa. Esto se vio como una estrategia, hasta que tras el 5-0 inesperado que le endosó el FC Barcelona en el Camp Nou se quedó mudo, y vista la diferencia entre los dos equipos, comenzó a parecer más un lloriqueo constante a fin de presionar al estamento arbitral que otra cosa.

Con esa situación se llegó a final de temporada, donde un carrusel de cuatro clásicos decidía la temporada de ambos conjuntos: Uno en Liga, que aunque a pesar de que los blancos pudiesen ganarlo seguían por detrás de su rival, terminó en empate. Este fue el test de Mourinho para los siguientes encuentros: La Final de la Copa, en la que con un planteamiento táctico soberbio, con Pepe de cortafuegos ante Messi y el centro del campo culé, se llevó en la prórroga con un cabezazo de CR7, conquistando su primer título con el Real Madrid, la primera copa del club desde 1993, y logrando algo por lo que se le fichó y mucho más importante: Ganarle al Barça en un tú a tú. Con este estado de euforia se llegó a las semifinales de Champions que, para desgracia del fútbol, se vieron perjudicadas por la actuación arbitral. En el Bernabeu por la inexplicable expulsión de Pepe (que como ya he dicho, pieza clave en el sistema), y que tras ella el Barcelona marcó 2 goles (con 0-2 al final del encuentro), y en el Camp Nou porque, con el partido dominado por el equipo merengue, anuló un gol de Higuaín con 0-0 por una falta de Cristiano a Mascherano. Digo para desgracia del fútbol porque definitivamente esto ya creo una tendencia clara en el madridismo hacia el Villarato, apoyada por las ruedas de prensa de Mourinho, que en este caso, sin embargo, visto el discurso completo, me parece que hay quejas, por supuesto, pero no me parece una estrategia del entrenador, ni un lloriqueo, más bien la típica queja hacia el árbitro cuando no te pitan bien, eso sí, llevada al extremo.

El caso es que tras todo esto al parecer, y según me pareció entender, se favorece la elección arbitral para el Real Madrid cara a la temporada 11/12, al igual que el jugar el primer partido ante su gran rival en el Bernabéu, y no en Camp Nou como venía siendo las últimas temporadas. Igual parece confirmarse que toda la estrategia de Mourinho en este curso era, precisamente, por este motivo.

Otra consecuencia es la actitud de la plantilla. Esto se produjo durante la SuperCopa, cuando en una eliminatoria igualada, decantada para el Real Madrid en ambos campos, Messi ganó él sólo el trofeo para el Barça ante un conjunto merengue con un fútbol vistoso, con más posesión... esto llevó a la impotencia a los jugadores madridistas, lo que provocó una expulsión que a su vez desembocó en una bronca que no sólo no intentaron calmar los futbolistas, si no que se enzarzaron: Marcelo (la expulsión) entra brutalmente a Cesc, Villa agrede a Ozil, y éste le responde, Pinto sale como un loco a por todo el mundo y, como todo el mundo sabe, 'Mou' le mete el dedo en el ojo al segundo técnico del Barça, Tito Vilanova, ante la impasible mirada de un 'nisu' que andaba por ahí (se hicieron camisetas con la foto de aquel hombre, jaja). A pesar de que la indignación fue el germen que causó que los jugadores del Real Madrid explotaran durante el Carrusel de Clásicos, en este caso se vio que fue fruto de la impotencia. Impotencia que llevó a Mourinho a quejarse tras el posterior 1-3 en el Bernabeu en Liga, o el 1-2 en Copa tras el cual los jugadores estallaron (rumores de una charla entre Ramos y Mou), primero por la alineación ultradefensiva, puesto que ellos creen que pueden ganar al Barça jugando como saben, y porque ya no quieren subirse al carro de culpar al aribtraje, aunque Mourinho lo intentase al ver que la Liga se le escapaba de forma vergonzosa ante el Villarreal (aunque es cierto que tras el paripé del portugués, al áribtro se le fue la mano y eso no ayudó, si no que dio razones a los que aún seguían con las conspiraciones), imponiendo la "Ley del Silencio", medida que yo creo que usó para no meter la pata más, y que vino bien, aunque las ruedas de prensa hasta final de temporada fuesen de Karanka (exceptuando en Champions ante el Bayern). Por cierto, recordar que tras el 1-2 en Copa, el Bernabeu silbó al entrenador, y comenzaron los rumores de su salida del club, lo que provocó que tras la vuelta ante el Barça, la afición le mimara. En estas acabó la temporada, consiguiendo ganar la Liga ganando al Barcelona en su estadio, pero con el varapalo de ser eliminado en Champions por penalties ante el Bayern München.

Por tanto, y a modo de resumen, tenemos: Una plantilla rendida al técnico como grupo, pero a disgusto a la hora de llevar la imagen pública. Además de un entrenador voz de la institución, y una plantilla muda salvo en contadas ocasiones. Un club que batiendo récord de puntos y goles, se le recuerdan más los pollos montados por su técnico que el temporadón que estaba realizando. Un equipo que daba la sensación de estar en crisis, cuando estaba realizando una de las mejores campañas de su historia. También nos encontramos con una afición con un objetivo claro, La Décima, y un amor incondicional al entrenador. Una directiva absolutamente rendida del mismo modo, otorgándole el poder de ser mánager deportivo a final de su primera temporada, dejándole ser quien gobierne absolutamente todo (plantilla, fisios, médicos, alimentación, recuperadores, medios...), lo que le convierte en la representación oficial del club ante la prensa (y el madridismo). Y por supuesto, un entrenador que tras desbancar al Barça (recordar que no sólo le gana en Liga, si no que la etapa de Guardiola al frente del club blaugrana se acaba, con lo que a la espera de lo que haga Tito, en principio es ahora el Real Madrid el rival a batir, y el Barcelona el aspirante) tiene la sartén por el mango, y tras haber sido renovado hasta 2016, tiene en su mano ser quien que lleve a este club a ganar títulos de manera admirada, odiada, envidiada, repudiada... o incluso a darse con un canto en los dientes, y fracasar de forma estrepitosa.

Veremos como finaliza todo esto. Yo, al menos, voy a dar mi opinión a gusto. Mañana ya por fin diré qué cambios debería hacer, bajo mi punto de vista, tanto el club como el entrenador, puesto que ahora son el rival a batir, y ya no hay fin que justifique los medios. Salvo que la 'barcelonitis' que acusa 'Mou' aun le adolezca, e intente contagiar de nuevo al madridismo (muchos ya lo están) con ella.

Un saludo.

El Mein Kampf, la Internacional Socialista y ahora, la Prostituzione Intelletuale (I)
El Mein Kampf, la Internacional Socialista y ahora, la Prostituzione Intelletuale (II)

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